Manifiesto


La razón por la que escribo es simple

La pregunta es frecuente entre mi círculo de amigos:

¿Por qué escribes?

Antes que nada, me presento contigo para que conozcas por qué hago lo que hago. El punto es que comprendas que te escribo de la forma más sincera.

Soy egresado de ingeniería en mecatrónica. Me encanta escribir, tocar y escuchar música, meditar y leer. Mi vida estaba encaminada al típico script: Estudiar una carrera universitaria para conseguir un buen trabajo; lograr una maestría en administración, o en algo que sea de “provecho para la sociedad”; casarme, tener hijos y darles buena educación.

No está mal este estilo de vida si es lo que tú quieres. Pero yo no lo quiero.

Quiero que mis acciones trasciendan. Quiero crear algo que sea de valor. Quiero generar el mayor impacto y no conformarme con los placeres mundanos de la vida.

Mi historia comienza en la preparatoria.

Me gustaba pasar horas frente a la computadora en un juego en línea llamado Maplestory. Viéndolo en perspectiva, no sé qué me llamaba tanto la atención. Era bastante adictivo y duraba más de 8 horas diarias jugando.

Todos los días eran similares: Salir de la escuela, prender la computadora y pasar toda la tarde frente al monitor. En ocasiones rompía con la rutina para jugar tenis. De ahí en más, mis días no tenían mucha variación.

Aprendí muchas cosas en esta etapa de mi vida. Creé relaciones con personas de diferentes partes del mundo. Practicaba a diario mi inglés escrito. Y la más importante, comprendí que tenía mucha paciencia para lograr lo que me proponía.

En su momento no lo había identificado. El juego que te digo es demasiado repetitivo. Básicamente es picar las mismas teclas durante horas para avanzar de nivel. Mi ambición por querer tener las mejores armas hacía que me enfocara como un haz de luz en mi objetivo.

Un tiempo después, me encontraba a punto de entrar a la universidad. Siempre supe y había dicho que quería estudiar ingeniería mecatrónica. La verdad era que estaba muy inseguro de mi decisión.

A los 18 años no sabemos ni lo que nos gusta en verdad. Mucho menos se puede tomar una decisión como la de una carrera universitaria a conciencia y sin impulsos.

De ahí nace la razón por la que escribo.

¿Cómo puedo saber qué es lo que me gusta en verdad?

¿Estaré loco por creer en lo que creo?

Como puedes ver, mi mundo estaba muy cerrado en la preparatoria. Sólo me enfocaba en lo mío y en nada más. Creía que un ingeniero sólo sabía de números y fórmulas. Opinaba que un artista se la mantenía muerto de hambre. Pensaba que las grandes mentes eran muy cuadradas y no apreciaban el arte del baile, la música o la pintura.

Mis opiniones estaban tan sesgadas que incluso sólo escuchaba un par de bandas de metal, creyendo que todo lo demás no valía la pena.

Mi mundo giró completamente cuando empecé a expandir esa burbuja muy pequeña de experiencias. Fueron cosas muy sencillas al principio: Ir por rutas distintas a mi escuela, peinarme diferente, frecuentar otras amistades, etc.

Eventualmente fueron actividades más grandes. Hablar más en público, meterme de lleno en los menesteres de la iglesia y escribir libremente sin importar quién me leyera son algunos ejemplos.

Fue tanto el impacto de mi renovación que incluso alguien cercano me confesó creer que yo estaba destinado al fracaso y a ser infeliz.

No me animaba a hacer nada de lo que hago ahora por miedo a lo que dirían. Me ahorraba la crítica de mis padres, familiares y amigos evitando destacar con lo que realizo.

Existen muchos factores, pero considero que ese es el principal miedo de la mayoría a hacer un cambio importante en sus vidas: El “qué dirán”. La zona de confort se siente muy bien si no quieres hacer el ridículo ni pasar un mal momento. Pero nadie ha conquistado sin arriesgarse.

Si siempre haces lo mismo, si sigues una rutina ultra meticulosa sin variaciones, si te la pasas haciendo lo que no te gusta por mera costumbre, ¿cómo esperas mejorar?

Quiero romper con los esquemas tradicionales de la vida. Aborrezco la plantilla por la que muchas personas viven.

 ¡Deseo vivir una vida llena de propósito, apasionante y que lo material nunca me posea!

No lograré nada de lo que me propongo si me quedo estancado en mi zona de confort. Por ello es tan importante el cambio en nuestras vidas. Estar en constante renovación. No puedes esperar un ascenso laboral si los últimos 5 años has hecho exactamente lo mismo, sin agregarle más valor a tus actividades.

Asimismo, no podrás ser tu mejor versión si no intentas nuevas experiencias.

Esta es la razón por la que escribo.

No puedes decir que algo no te gusta si nunca lo has intentado. Y la vida se trata de eso: Vivir nuevas aventuras, tener un trabajo verdaderamente apasionante y disfrutar de la vida sin esperar a la jubilación.

Si me preguntas por mi propósito en la vida, lee de nueva cuenta el párrafo anterior. Sé que hay más personas como yo que están en busca de lo que verdaderamente significa vivir.

Si eres de ellos, escríbeme. El camino seguramente se hará más sencillo con más personas en el mismo.

Así como me proponía ser de los mejores en los videojuegos y hacía hasta lo más tedioso para lograrlo, así es como enfrentaré las situaciones de mi vida.


Este manifiesto estaba diseñado originalmente para que tuviera un recordatorio de lo que quiero lograr.

Hoy te comparto mi forma de ver la vida para animarte a hacer ese cambio en tu vida.

En este blog encontrarás ensayos sobre cómo vivir con propósito, ver más allá del dinero y ser más aventurero. También puedes leer algunos trucos de microondas para que los puedas implementar fácilmente a tu vida.

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¡Todo sea por una vida apasionante!